Tirando líneas


Empecé a dibujar en las paredes de la casa de mi abuelo, medio oculto por saberme en algo que no estaba bien, no sé si una hoja blanca era lo ideal, ya que creo haber rayado cuanta superficie se presentaba, por ejemplo mis cuadernos solían tener más rayas que letras y números, cosa que pretendo desmentir cuando mi hija aprenda a leer. Las servilletas, volantes y sábanas supieron de mis manos, pero creo que eso no fue lo que más llamo la atención de mis padres, bueno si, la verdad que si, en especial cuando revisaban mis materias escolares, pero había algo especial en la manera como enfrentaba las formas, partiendo de lo más impensado para hacer aparecer de un sombrero un dibujo. Así fue como no me dejaron más participar en los concursos del zoológico, ni del colegio, hasta que una tía me convenció en estudiar publicidad para desarrollar más mi talento... Una decisión horrible que he logrado enmendar con los años (a pesar de lo bien que lo hice). Hoy sigo rayando las cosas, pero más en mi cabeza que en otras partes, por lo pronto siempre tendré un "control Z" que me permita dar marcha atrás cuando el pixelazo no da donde quiero, o cuando la mano de mi Magdalena, tan escondida como yo de mi abuelo, intenta usar mi tableta digital en la clandestinidad más absoluta...

Entrevista en El Mercurio 12-Sept-2010 [nota - video]

©RVT | Rodrigo Verdugo Tartakowsky | rodrigo@rodrigoverdugo.cl